Existen tantos tipos de análisis que centrarse en una única definición aplicable en todos los ámbitos resulta muy complicado. A nivel general, puede decirse que un análisis consiste en identificar los componentes de un todo, separarlos y analizarlos para lograr acceder a sus principios más elementales.
Por ejemplo: “Vamos a tener que someter al paciente a un análisis toxicológico para saber por qué llegó a la clínica en este estado”, “El gerente dedicó varias horas al análisis del informe”, “Creo que el análisis del partido que hizo el entrenador es muy acertado”.
Un análisis, por lo tanto, puede ser una evaluación, un examen o una investigación de una obra intelectual. El término también se utiliza en referencia a la terapia del psicoanálisis.
Cuando se habla de análisis clínico, se hace mención a un examen de nivel cuantitativo y cualitativo de determinados componentes de un organismo. Este examen permite desarrollar un diagnóstico de una situación vinculada a la salud.
La distinción entre análisis cualitativo y análisis cuantitativo refiere al tipo de datos con los que se trabajan. Mientras que el análisis cuantitativo busca conocer cantidades, el análisis cualitativo se centra en características que no pueden cuantificarse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario